6.8.10

Esa suerte.

Mi madre fue muy imaginativa y con una cierta visión del mundo. No era una gente culta pero era incurablemente romántica y me inició en las novelas de viajes. (…) Mi madre leía mala literatura, no era culta, pero su imaginación me abría otras puertas. Teníamos un juego: “Mirar el cielo y buscar la forma de las nubes e inventar grandes historias.” Esto ocurría en Banfield. Mis amigos no tenían esa suerte. No tenían madres que mirasen las nubes. 

Julio Cortázar.